Ah, é verdade, os azuis perderam e assim mais uma vez se confirma que não tenho jeito nenhum para feiticeira de futebol.
Pendant que la marée monte
Et que chacun refait ses comptes
J’emmène au creux de mon ombre
Des poussières de toi
Le vent les portera
Tout disparaîtra
Le vent nous portera
A vitória de hoje não conta!!!!!
ETA: Quer dizer, conta, claro, obviamente, Champions allez (é para o não-sei-quê dos Champions, não é?…), mas não conta para esta tentativa de ver se resulta o tal azuis ganham et cetera e tal. *cough*
Há coisas de que não me arrependo e ter partilhado esta canção no Estádio Nacional é uma delas.
Eh lá! Falo em empate azuis-encarnados, os azuis empatam e os encarnados perdem?… Será que isto é como nos jogos da seleção?…
Hmmm…
.
.
.
Em noite de Halloween…
…pózinhos de perlimpim…
Azuis ganham, encarnados empatam!
(to be continued…)
Numa altura em que poucas coisas arrancam um sorriso no coração de certa pessoa, eu troco o cachecol azul por um encarnado e branco e peço “só mais um! só mais um!”.
Até ao dia, claro, em que ambos os cachecóis se encontrem no mesmo estádio. Entre o amor e o egoísmo, acho que prefiro um empate :p
Nunca me afligem as saudades.
Já a eternidade da ausência física funciona-me como uma mina anti-pessoal:
de repente toco numa memória e pum, rebenta-se-me o coração.
A ler com imagem na Miúda do Deserto (um dos meus blogs preferidos dos últimos tempos)
paroles, paroles… tellement de choses à dire et pas de moyen d’attraper les mots… que des paroles. et ça, ça ne suffit pas…
At blurbomat.
“draw boundaries and redefine relationships”
M.
And I can totally see my face again.
(E numa leitura mais de acordo com a origem da canção: Yeah, I know I’ll see your face again, dad)
Listen! The voices within you are old. That they do not rattle through the air and beat on your ears does not mean they are frail, any more than the light of candles is weak … when it shines to reveal your way.
Há muito tempo um dos meus poemas preferidos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.Pablo Neruda
agora, já sou aquele
que os outros querem que eu seja:
normal, um pobre diabo
que obedece ao preconceito
moralíssimo, profundo,
de beijar a eterna esfinge…
(A. Botto)





